¿Quién está dispuesto a defender al Nazi Ruso?

Los videos se hicieron virales, la información se compartió, la banda asistió y, al final, cierto sentido de justica permeó las opiniones. Cancún fue testigo de un auténtico acto de rebeldía: el intento de linchamiento del #LordNaziRuso escapó toda cotidianidad.

Muchos se escandalizaron, el propio Juan Torres, periodista local que transmitió en vivo prácticamente todo el evento, no paraba de pedir la intervención de la autoridad. Tampoco paraba de condenar la agresión arguyendo que “iba a marcar nuestro destino”.

“Violencia genera más violencia” o la concepción mágica

La frase es común, la hemos escuchado muchas veces. Sin embargo tiene varios problemas: la violencia no genera necesariamente más violencia. ¿No se supone que las “fuerzas del orden público” tienen por objetivo ejercer la violencia, justamente para evitar la violencia entre individuos?

Cuando el Estado encarcela a alguien o lo castiga por cometer una falta ejerce la violencia para evitar más violencia. Puede que sea de manera “civilizada” pero sigue siendo violencia. Así que cuando decimos que la “violencia nunca es la respuesta” en realidad estamos diciendo que “sólo la violencia institucionalizada es la respuesta”. Reflexionemos más sobre esto.

Las formas de violencia

De esta manera, tenemos que existe la violencia organizada, institucionalizada del Estado para mantener el orden. Por otro lado, también tenemos la violencia estructural: aquella que deviene de las relaciones sociales dadas en el tipo de sociedad que tenemos. Una de estas formas de violencia es la de género: la cual no se ejerce desde el Estado, ni entre individuos aislados, sino como una constante que cumple ciertas condiciones (vulnerabilidad, relaciones asimétricas entre hombres y mujeres etc.).

Otra forma de violencia estructural es la que ejercen padres sobre hijos: pues las relaciones sociales en las que están imbuidos dictan que los últimos deben obedecer a los primeros; que los padres pueden y deben castigar a sus hijos si no tienen una “conducta adecuada”.

Por supuesto, otra forma de violencia estructural es la económica o material. Existe un sistema desigual de distribución de recursos: unos tienen más, otros tienen menos. Sin embargo, no es “natural”: unos tienen más, precisamente porque otros tienen menos. Todos los medios políticos, económicos, culturales en los que dicha asimetría se mantiene son puestos ahí por hombres de manera deliberada. En ese sentido, es una forma de violencia, pues impide que las relaciones sociales sean de otra manera: más equitativa por ejemplo.

Los tipos de violencia

Ahora bien, dentro de las formas de violencia existen tipos de violencia. En este caso hablamos de la violencia física: directa, ejercida sobre el cuerpo o la dignidad de alguien; fuera de las instituciones y reglas establecidas. Por ahora dejaré de lado si esta violencia es mejor o peor que las otras FORMAS de violencia.

El ruso, ucraniano o lo sea, ejercía cotidianamente varios TIPOS de violencia: física, verbal, sicológica etc. Contra personas que no le estaban haciendo absolutamente nada. Probablemente (y digo probablemente porque el hecho de tener una esvástica tatuada no te hace miembro del partido nazi) por cierta orientación ideológica. Aún no sabemos si por una condición sicológica pues medios locales rusos aseguraron que ya había sido tratado y no tenía ninguna enfermedad detectable.

Así que, ante la ausencia de la violencia institucionalizada del Estado, la banda, la raza, el pueblo (tratémoslo aquí como una entidad abstracta) se hartó y convocó a madrearlo de manera organizada. Ahí sí: llegó la policía y quiso calmar los ánimos pero luego se retiraron porque eran superados en número. Después, los “justicieros” (llamémosles así genéricamente) ingresaron al cuarto del susodicho; éste apuñaló a un tal Eduardo y ahí fue el acabose. Palos, piedras, tubos, todo tipo de violencia física fue ejercida contra este sujeto, quien intentó escapar por el techo pero se desplomó junto a un tinaco. Los justicieros pensaron que habían logrado su objetivo pero no fue así, el ruso sobrevivió.

El escándalo y las críticas positivistas

 

“Por eso México está como está”, “una turba del siglo pasado”, “pinches salvajes”. Muchas reacciones en redes fueron en este tono (no todas, porque dicho sea de paso, la mayoría tuvo cierto dejo de satisfacción, como siempre que hay justicia por mano propia).

Les llamo críticas positivistas porque, quizás sin querer, toman una concepción de progreso: donde un estadio de perfección humana se va alcanzando conforme nos volvemos más “civilizados”. Como si la “civilización” humana fuera algo “bueno”, “positivo”; como si la “civilización” humana no tuviera en su núcleo mil y una FORMAS de violencia encaminadas a vigilar, castigar, premiar, mantener el orden NO natural de las cosas.

En ese sentido, cualquier acto que vaya en contra de estas FORMAS es un acto de rebeldía. Podemos discutir si es legítimo o no, si está “bien” o no, pero no podemos negar que es rebeldía.

Y ante un Estado asesino, narco y criminal, ¿Quién se atreve a defender el “Estado de Derecho”? ¿Quién mete las manos por las autoridades corruptas? ¿Quién, le pregunto querido lector, está dispuesto a defender al Nazi Ruso?

Leave A Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *