Playa del Carmen: en medio de narco y negocios oscuros

¿Qué buscas? ¿Mota, coca, crack, lo que quieras? Me dice un hombre robusto, de unos 35-40 años, cabello corto. No sabría decir si es local, pero definitivamente no tiene acento de la península. Le digo “no gracias”, como si estuviera rechazando dulces. Compro una cerveza y la bebo en la calle, junto a decenas (quizás cientos) de turistas que se pasean entre bar y bar, antro y antro en la avenida 12 de Playa del Carmen. Aquella vez entré al Blue Parrot, como siguiendo el canto de las sirenas: barra libre por poco menos de 500 pesos. “Una ganga” pensé pero después advertí la trampa: el alcohol es de mala calidad, a las mujeres les dan licores más baratos, como si esperasen que se emborracharan rápido para animar el lugar. Playa ya no es como antes, me dije mientras reflexionaba si eso era bueno o malo…

Imagen: calle Mar Caribe (Google Maps)

La reciente balacera en el Blue Parrot de Playa del Carmen da cuenta de la reciente decadencia que vive la pequeña ciudad.

Desde 1995 Playa del Carmen ha aumentado su población en más de 20 veces, pasando de 17 mil a más de 200 mil habitantes. De acuerdo con datos del INEGI, los pobladores son en su mayoría nacionales de otros estados (60%) y extranjeros (alrededor del 10%) mientras que únicamente el 30% de la población es oriunda del estado de Quintana Roo.

El estado, recordemos, fue fundado por las armas: territorio rebelde maya hasta el siglo XX. La guerra de castas dio origen al territorio federal que en 1974 se convertiría en estado soberano. Pero los pobladores originarios no sólo fueron sometidos por la fuerza, sino expulsados del desarrollo económico de la región. La formación de la industria turística en el estado obedeció al proyecto de transición de una economía rural a una economía de servicios, donde los ganadores no fueron necesariamente las clases trabajadoras.

Quintana Roo: tierra de negocios priístas

Personajes como los Hank Rohn, Coldwell, Jorge Emilio González y hasta Emilio Azcárraga Milmo fueron los arquitectos de lo que hoy es una auténtica mina de oro: alrededor de 13 mil millones dólares en derrama económica anual a nivel nacional, de los cuales Quintana Roo alrededor de la mitad.  En 2013 se legalizó la venta de litorales y playas a extranjeros, acción que beneficia a los inversionistas de la zona.

Independientemente de la discusión acerca de si es legítimo o no que extranjeros posean playas mexicanas, o de si las maravillas naturales deben o no ser privatizadas (algunos argumentarán que de ser públicos los espacios se verían afectados, a lo que seguramente autoridades omisas contribuirían), el hecho es que las riquezas generadas por la industria del turismo en Quintana Roo quedan en manos de particulares, quienes pueden corromper a las autoridades locales a su antojo.

Condiciones que explican lo sucedido en el Blue Parrot


México sigue siendo uno de los principales destinos turísticos de los estadounidenses. Cancún en particular y la Riviera Maya en general son zonas frecuentadas por Spring Breakers y otros sectores de turistas. Taxistas, Oxxos y todo tipo de comercios aceptan el dólar, que se ha convertido en segunda moneda de facto para la zona.

  • Autoridades corruptibles, flujo interminable de extranjeros, dinero en efectivo circulando constantemente. El caldo de cultivo ideal para el narcomenudeo.
  • El narcomenudeo es común en las playas del estado, la marina lo sabe
  • Desde 2015 y 2016 se venían desplegando narcomantas en las que se advertía de la disputa inminente
  • A pesar de que las autoridades de Playa del Carmen aseguraron que la balacera fue una “pelea entre particulares”, los Zetas se habrían adjudicado la matanza
  • No sólo se trata de narcotráfico, los feminicidios, la trata de personas y el tráfico de animales exóticos también son comunes

Así que el esplendor de Playa del Carmen y de prácticamente toda la Riviera Maya comienza a decrecer. Falta ver qué pasa con el nuevo gobierno norteamericano, que no dudará en utilizar episodios como la balacera en el Blue Parrot como estandartes de guerra contra todo lo que suene a México. Pero como algunos visitantes entrevistados han declarado: la zona es tan hermosa que vale la pena volver a pesar de la inseguridad. Por ahora, los negocios seguirán su curso mientras el otro Playa del Carmen, el otro Quintana Roo, continúa creciendo en la sombras.

 

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