Origen de la violencia y el gran negocio del Estado (I)

Emilio Nahín Rojas Madero*

Fredy Leyva Irra**

 

“Cuando los malvados se levantan, se esconden los hombres; pero cuando perecen, los justos se multiplican.”  –Proverbios 28:28–

 

“La violencia es la partera de toda sociedad vieja que lleva en sus entrañas otra nueva.” –Karl Marx–

 

Karl Marx y Friedrich Engels; establecieron en sus tesis, que la historia del hombre puede reducirse a la simple lucha de clases. Una resistencia civil contra la explotación del hombre y el acaparamiento de las herramientas de producción económica. Estableciendo que es allí donde se le dio origen a la violencia. Sin embargo; nos atrevemos a decir que el origen de la violencia va más allá de ésta etapa en la historia. Aseverando que la violencia tiene su origen en el momento en que nace la propiedad privada. Cuando todo lo material dejo de ser de la comunidad y adquirió dueño. Así; la violencia se convirtió en el instrumento del poder; para la consolidación de la economía del grupo o de una clase social en particular.

 

Por su parte; Ivan Ilich Lenin en sus preceptos planteó el ideal de una dictadura obrera. Aquella donde el poder de la economía y gubernamental, residieran en la clase trabajadora (obrero-campesina). Sin importar que eso costara tomar las armas, para derrocar al esclavismo (gobierno-burguesía). Es en esta etapa de la historia; cuando el comunismo es visto como un enemigo para la burguesía (germen del capitalismo). La cual para defenderse; fomenta la corrupción e Irresponsabilidad. Corrompiendo a las sociedades y convenciéndolas de que la “obligación” era una carga que no podrían desempeñar; y que la toma de decisiones era sólo para los ilustres del poder (políticos-capitalistas), enseñándole al pueblo a ser corrupto e irresponsable. Es así como la violencia, la corrupción y la irresponsabilidad aparecieron en la palestra de la historia; para ponerse al servicio de la clase dominante: el capitalismo.

 

TERRORISMO, GUERRILLA, NARCOTRÁFICO, CRIMEN ORGANIZADO, EZLN Y AUTODEFENSAS; LOS HERALDOS DE LA VIOLENCIA AL SERVICIO DEL CAPITALISMO.

 

El luchador social es un individuo cuyas causas son las más nobles, buscando llevar esa equidad y respeto a la dignidad de todos los sectores que sufren la discriminación. Sin embargo; todos los luchadores sociales son víctimas de la traición del propio pueblo al que pretenden ayudar. Por lo que muchos de estos deciden abandonar la lucha social; pero otros, ante tal traición, deciden hacer de la lucha social; su modus vivendi, prostituyéndose ante el gobierno-estado; bajo la promesa de controlar a las masas, encasillándolas en estrategias de luchas sin afecto alguno, hasta que las masas se desmotivan y se disuelven las protestas. Al final el luchador social termina trabajando para el sistema. Lo mismo ocurre con los Terroristas, Guerrilleros, Narcotraficantes, Criminales Organizados, Autodefensas o Comunitarios y hasta el propio “Ejercito Zapatista”.

 

Todos sin excepción alguna; surgieron de las clases marginadas, las clases pobres que se negaron a seguir en esas condiciones de vida y no vieron otra alternativa que la violencia y el negocio ilícito para mejorar su calidad de vida. Ante un sistema que los había aislado de los privilegios y las oportunidades. En un principio; todos estos grupos se habían puesto al servicio del pueblo; pero el pueblo les dio la espalda, por lo que ellos; terminaron haciendo lo mismo con el pueblo y se volvieron aliados del sistema, pero operando en las sombras. En los países árabes recordemos al terrorismo que le ha servido al capitalismo para manipular los precios del crudo. En América del sur; la guerrilla ha ayudado al mercado de las armas y al mismo tiempo se ha convertido en un disfraz para el tráfico de drogas.

 

En México; las empresas canadienses llegan a los diversos municipios del país después de que el crimen organizado ahuyenta a sus pobladores. Es más; tanto en Michoacán con las autodefensas; así como en Guerrero con las policías comunitarias; han terminado convirtiéndose en sicarios y transportadores de drogas. Mientras que los militares, marinos y federales; fungen como guardaespaldas de los capos, muchas veces revestidos de alcaldes, gobernadores, diputados, senadores, rectores, jueces, magistrados y hasta presidentes de la república.

 

LA ANTESALA DE LA VIOLENCIA EN MÉXICO

 

En México; la desigualdad social entre nuestras culturas prehispánicas, motivaron a delinquir; sin embargo, las penas para los infractores se volvieron severas, pues se pagaban con la ejecución en público. Ello no evitaba que existiera un odio entre las tribus prehispánicas; odio que fue utilizada por los españoles para conquistar y colonizar. Sin embargo; los indígenas no mejoraron su condición social, solo cambiaron de amo. Y si éstas castas no se enfrentaron rápidamente al conquistador español; fue por el respaldo de la iglesia, hacia la corona, pero fue desde la misma iglesia de donde surgió el hombre que convocó a una independencia mediática. Ya que sólo sirvió para que los pobres una vez más cambiaran de amo. A la llegada del porfiriato; nuevamente la propiedad es arrebatada y entregada a un puñado de empresarios. Aún por encima; incluso de los privilegios de los terratenientes nacionales; quienes al verse perjudicados, se sumaron al llamado de los caudillos; pero sólo con la finalidad de recuperar su estatus social. Conseguido dicho fin, asesinaron y encarcelaron a los caudillos; pero tratando con cierto respeto a la gleba (pueblo). Pues de cierta forma se identificaron con los sentimientos de la revolución.

 

Es hasta los años 30´s del siglo pasado cuando comenzaron a llegar al país, los hijos de los revolucionarios; individuos que se fueron a estudiar a las escuelas del capitalismo y quienes al llegar a México, pensaron que esos sentimientos de patriotismo y revolución aún enarbolados por sus padres, ya eran obsoletos y que la mejor ideología a seguir era la del dinero. Por lo que comenzaron con el proyecto de privatización y venta del país. Sin embargo; a la llegada de Cárdenas, al poder; los empresarios extranjeros se sentían tan soberbios. Lo que obligó a Cárdenas a nacionalizar nuevamente las fuentes de minerales y energéticas del país; dejando en claro que la privatización no era el mejor camino. Pero la corrupción y el continuo dogmatismo del dinero; seguía enraizándose en las mentes de los herederos al poder, los cuales hoy en día consumaron el proyecto de privatización que en un principio Lázaro Cárdenas había logrado interrumpir.

 

A la par de esta situación ideológica y financiera; la brecha de la desigualdad entre las clases sociales se hacía más remarcada. Por lo que no todos aceptaron la idea de perecer; y decidieron tomar el camino delictivo para sobrevivir. Otros más tomaron el camino de la guerrilla para robar y secuestrar funcionarios (Rubén Figueroa) para sostener sus movimientos armados. Y la clase política con esa visión de convertir todo en negocio; es como México llega a finales de los 80´s con Carlos Salinas De Gortari en el poder; quien encomienda a su hermano Raúl Salinas De Gortari para que funja como el cobrador de cuotas a los carteles de la droga en el país. Cárteles que sólo se concentraban en la zona fronteriza del territorio mexicano; pues eran fructíferos los negocios bilaterales con los capos de la droga estadounidense; mejor conocidos como: DEA. Un negocio que hasta entonces se llevaba en completa armonía y paz social.

* Autor Del Libro “Catarsis Del Corazón” Génesis: La Última Oportunidad (Versión Digital e Impresa Mx: https://t.co/dUuxulAXX3 / EUA: https://t.co/Ynaqsr9dn2); Miembro De La (ALP) Agencia Latinoamericana De Prensa (Colombia); Analista Político – Social, Nacional (México) E Internacional; Columnista En Agencia “Barómetro Internacional” (Venezuela). Más De 1000 Publicaciones En 28 Países De Habla Hispana.

 

** Lic. En Derecho Laboral y Funcionario Público Del H. Ayuntamiento De Acapulco De Juárez.

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