Misa en la basílica: ¿incómoda o funcional al gobierno priísta?

Enrique Glennie Graue, rector de la basílica de Guadalupe, hizo varios señalamientos sobre la corrupción durante la misa de ese 12 de diciembre.

Durante la celebración de los 485 años de la leyenda de la Virgen de Guadalupe, el religioso enumeró los “males” que aquejan al país: “violencia, injusticias, desigualdades, impunidad,  miseria, muerte, etc., pero la  peor de todas, y el origen de todas, me parece que es la corrupción”.

Aunque no fue específico en su discurso, el tema de la corrupción fue de especial importancia. Glennie Graue habló tanto de la corrupción de banqueta (como las mordidas) como de la institucional. Lo cual es significativo para un miembro de la iglesia católica, a la que normalmente se asocia con los discursos oficiales del país.

La corrupción como problema “prioritario”

A pesar de los escándalos por casas blancas y otros menesteres que involucran el beneficio de contratistas privados y sus posteriores pagos de diversa índole, el gobierno de Peña Nieto insiste en su política de combate a la corrupción. En mayo de 2015 se realizó una reforma constitucional que contemplaría la creación del Sistema Nacional Anticorrupción. Sin embargo, en los hechos comenzó a gestarse la comisión creadora en el Senado hasta este año.

El sistema es idílico; contempla una especie de autovigilancia del poder que en los hechos es difícil de creer.

Esto es especialmente importante debido a que, por ejemplo, sigue existiendo la Secretaría de la Función Pública. Este órgano, a través de su servil secretario Virgilio Andrade, fue la encargada de “exonerar” a EPN y su esposa por los supuestos beneficios en propiedades que habrían recibido de contratistas beneficiados cuando EPN era gobernador del Estado de México.

El gobierno federal entonces se auto-evaluó y se auto-exoneró. No fue la SCJN ni ninguna otra instancia externa, sino la propia oficina de la presidencia la que fue juez y parte en este escándalo. Con todo esto, parece difícil que la creación de una instancia oficial para prevenir y castigar la corrupción sea efectiva.

¿Qué pasa con la “combativa” homilía de Enrique Glennie? ¿Será un distanciamiento de la iglesia católica como castigo por la propuesta de los matrimonios igualitarios? ¿O será simplemente parte de todo un aparato discursivo de “combate a la corrupción” en metros términos retóricos?

Imagen de portada vía https://www.youtube.com/watch?v=Co_pJvtIwks

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