La DEA: el mejor amigo de “El Chapo” por 12 años

Vía Misión Verdad 

Una investigación del periódico mexicano El Universal informa que en territorio mexicano agentes de la DEA y fiscales del Departamento de Justicia se reunieron y negociaron en secreto con miembros de los cárteles del narcotráfico como “El Chapo” Guzmán.

El diario mexicano reveló en 2014 que el gobierno de los Estados Unidos tenía conocimiento de las reuniones clandestinas de los agentes de la agencia antidroga con los narcotraficantes mexicanos, que se realizaron sin participación de las autoridades de México.

La información descubierta evidencia que la oficina regional de la DEA aprobaba aquellos encuentros y dejaba que los miembros de los carteles-socios siguieran con sus operaciones sin trabas.

Afirma la investigación que esta asociación se dio mientras gobernaron Vicente Fox (2000-2006) y, sobre todo, Felipe Calderón (2006-2012). Uno de los socios principales de la DEA fue el cártel de Sinaloa, la organización criminal del narcotráfico más influyente en México y cuyo jefe era “El Chapo” Guzmán, hoy encarcelado en los EEUU.

Según El Universal mexicano, la cooperación entre las autoridades estadounidenses y el narco de ese país se llevó a cabo para que la DEA y demás organismos gubernamentales pudieran “obtener información de organizaciones rivales, situación que incrementó la violencia en todo el país”.

Los funcionarios estadounidenses que se reunieron con traficantes de droga en México son, entre otros, el fiscal Steve Fraga y los agentes de la DEA Manuel Castañón, David Herrod y Carlos Mitchen, quien fue asistente del director general de la reconocida oficina antidrogas.

Dice la investigación: “David Gaddis, entonces director regional de la DEA con sede en el Distrito Federal, así como otros directivos de la agencia en EEUU, autorizaron que sus agentes se reunieron con miembros de los cárteles sin informarlo al gobierno mexicano y permitieron, bajo acuerdos por escrito, que los narcotraficantes siguieran operando”.

El aval por parte de las autoridades estadounidenses para extraer e ingresar toneladas de drogas a territorio mexicano fue un hecho consumado durante 12 años, según refiere la investigación.

Beneficios, permisos e inmunidad a narcocriminales

El nombrado agente de la DEA Manuel Castañón afirmó en una declaración por escrito que “he entrevistado a varios miembros de cárteles y narcotraficantes como Vicente Zambada-Niebla en México”. Por cierto, Zambada-Niebla afirmó en 2015 que tenía un acuerdo de inmunidad con la DEA aunque éste fue procesado en territorio norteamericano.

También informa el periódico mexicano que entre 2009 y 2011 “agentes de la DEA en la oficina de Houston establecieron contactos directos con miembros importantes del cártel del Golfo y de Los Zetas”.

Se creó, entonces, una red de informantes cuyos operadores son los mismos reyezuelos del narco en territorio mexicano. Sin importar que esta operación era ilícita de cabo a rabo.

Reporta El Universal: “El gobierno de los EEUU y sus varias agencias tienen una larga historia de proporcionar beneficios, permisos e inmunidad a criminales y sus organizaciones para cometer crímenes, incluyendo asesinato, en pago por recibir información en contra de otros criminales y otras organizaciones”, dijo la defensa de Zambada-Niebla durante su proceso en Chicago, estado de Illinois.

“Dicha táctica -menciona la defensa de Zambada-Niebla, citada en la investigación- ha sido extensivamente usada por el Departamento de Justicia y sus varias agencias en ‘la guerra contra las drogas‘ sin la preocupación por la pérdida de vidas tanto en México como en EEUU, y sin preocuparse por el continuo tráfico de drogas a territorio estadounidense o que se termine su consumo”.

Las consecuencias de esta asociación entre los EEUU y el narco mexicano se tradujo en una extensa distribución en territorio estadounidense de las drogas traficadas por el cártel de Sinaloa, así como otros cárteles mencionados como los del Golfo y Los Zetas.

El siguiente mapa muestra la gigantesca infraestructura a lo interno de los EEUU por parte del cártel de Sinaloa (color amarillo pálido) y otros que son nombrados en la investigación hecha por El Universal, lo que muestra la notable influencia en distintas regiones a lo largo del territorio estadounidense.

Como vistosa consecuencia, los narcocárteles mexicanos en asociación con las autoridades estadounidenses han fortalecido el monopolio de la droga y por ello la concentración de poder en unos pocos grupos narcoterroristas a lo interno de México.

Por otro lado, y para conclucir, estas operaciones encubiertas por parte de instituciones del gobierno de los EEUU forman parte de “un modus operandi que implica una violación del derecho internacional público, además de representar más gasolina al fuego de la violencia, con violaciones al debido proceso y a derechos humanos”, explicó Eduardo Buscaglia, un académico de la Universidad de Columbia entrevistado por El Universal para la investigación periodística.

Además asegura el catedrático que la DEA ha operado de la misma manera en Colombia, Tailandia, Cambodia y Afganistán.

La huella de la DEA está en todo el mundo, sobre todo en México y los EEUU, con el narcotráfico como excusa para expandir el negocio de la droga hasta límites por ahora desconocidos, siendo la base fundamental de un negocio multimillario y una estructura de acumulación financiera que no sólo incluye a los carteles sino a los grandes bancos estadounidenses. Con la autorización de los Estados Unidos, claro está.

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