Empresas que el PRI llevó a la quiebra

Muchos suelen ubicar el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) como el principio del llamado “neoliberalismo” en México. La verdad es que desde antes se venían gestando algunas de las características que diferencian a este tipo de gobiernos de otros. Por ejemplo:

  • Privatización de empresas estatales
  • Reducción del gasto público
  • Firma de tratados de libre comercio
  • Desregulación económica para favorecer a capitales privados

De cualquier manera, en la memoria de muchos mexicanos quedó un pasado donde el país producía muchas cosas: autos, alimentos, productos manufacturados; además de que contaba con empresas nacionales que hoy son meras reliquias.

Antes de la era de los walmart, en México había empresas estatales de todo tipo que satisfacían necesidades que hoy están en manos de empresas extranjeras. Estos son sólo algunas de las empresas que el PRI llevó a la quiebra por su mala administración.

Curioso que el que quebró la tienda después ofreciera la solución: privatizar.

Banco Nacional de Crédito Agrícola

El Banco Nacional de Crédito Agrícola SA fue fundado en 1926 durante el gobierno de Plutarco Elías Calles. Gómez Morín padre, el fundador del PAN, sentó las bases para su creación en la Ley de Crédito Agrícola en ese mismo año. Se supone que la empresa daría crédito a los productores agrícolas y así lo hizo durante varios años hasta que en 1934 se introdujeron las “sociedades cooperativas”. Las autoridades le echaron la culpa a la “falta de cultura” de los campesinos que hacía difícil industrializar el campo. Sin embargo, para 1932 se les fragmentó en pequeños ejidatarios y agricultores; pulverización que sentaría las bases para la re-concentración de tierras por grandes empresas en los inicios del llamado “neoliberalismo” en México. Desde 1985 se hicieron evaluaciones que mostraban la ineficacia de la empresa estatal. Finalmente fue desaparecida en 2002, ya bajo el régimen panista y sustituida por la Financiera Rural, empresa que15 años de trabajo no ha hecho más que repartir despensas a campesinos y dar dinero a empresas agrícolas con vínculos en el extranjero. Véase el caso de Grupo Oleomex, que produce aceite de palma en Tabasco y Chiapas pero sus productos tienen escaso impacto nacional. Por otro lado,  West Baking Corporation es parte de este grupo y tiene su sede en Nuevo Mexico.

Compañía Nacional de Subsistencias Populares (CONASUPO)

La famosa CONASUPO fue creada en marzo de 1962 bajo la presidencia de Adolfo López Mateos. Su objetivo era comercializar productos del campo e industrializados de producción nacional entre los sectores menos favorecidos de la población. A pesar de que la producción y consumo de diferentes cultivos mexicanos aumentó durante la década de los 90, las autoridades federales le fueron restando apoyo a la empresa paraestatal. En 1998 el gobierno de Ernesto Zedillo (ahora asesor de un Think Thank especializado en proporcionar “asesoría” a gobiernos y corporaciones) decidió cerrar la paraestatal. Actualmente, México importa gran parte del maíz que consume y los precios de la producción nacional están muy por encima de los de Estados Unidos.  Cabe señalar que uno de los factores que impacta directamente sobre el bajo costo del maíz norteamericano es el subsidio que los productores reciben del gobierno; mientras que el mexicano lo ha ido retirado.

Diesel Nacional S A

La compañía DINA original dejó de existir en 1988. Actualmente forma parte del Grupo Empresarial G (que comercializa y vende más vehículos de los que fabrica).  En su mayoría, los autobuses y camiones producidos eran de origen extranjero (en su diseño o partes clave). Fue creada en 1951 durante la presidencia de Miguel Alemán en 1951. Durante la década de 1980 tanto DINA como MASA (Mexicana de autobuses) tuvieron monopolizada gran parte de la producción automovilística en el país. Una de las prácticas que la llevaron a la quiebra fue la venta de unidades por debajo de su precio de producción. Por esta razón diversas compañías extranjeras retiraron sus inversiones de DINA. Esta situación llevó a una crisis que terminó por desaparecer a esta empresa: desde 1982 ya se había pulverizado su estructura en Dina Camiones SA y Dina Autobuses SA, reduciendo su papel paulatinamente hasta mero administrador de acciones. Después de diversas asociaciones, como con la estadounidense General Motors, DINA dejó de ser una empresa paraestatal para convertirse en una empresa privada. A pesar de su privatización en 2008 el gobierno de Felipe Calderón realizó un mini-rescate para evitar que se fuera a la bancarrota, haciendo que muchos obreros renunciaran a prestaciones.

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